Los problemas oculares son comunes en los perros, y cuando se daña la superficie del ojo (córnea), suele haber mucha inflamación y molestias.
Esta lesión se llama úlcera corneal, y si alguna vez has tenido la mala suerte de tenerla, sabes lo dolorosa que puede ser.
La mayoría de las úlceras corneales se curan rápidamente con el tratamiento adecuado y analgésicos. Sin embargo, si no se tratan, pueden empeorar y dañar la visión de tu amigo. Por eso es tan importante evaluar cualquier molestia ocular.
Si notas que el ojo de tu animal está rojo o que tiene dolores y trata de mantenerlo cerrado, debes programar una evaluación lo antes posible.